Nos tocó la era digital

tecnologia-en-empresasCon el paso de los años la tecnología ha ido cobrando más importancia en el día a día de nuestras vidas, pasando de ser tu “manera de matar el tiempo” a formar parte esencial de nuestro quehacer diario.

Empresas como Apple, Google o Microsoft se han visto constantemente en la necesidad de innovar sus productos y los servicios que prestan para poder abastecer a un mercado en constante evolución digital.

Es por esto que las organizaciones en el afán de seguir estando vigentes en el mercado, han ido tomando como suyas las nuevas tecnologías y acoplándolas al tipo de producto o servicio que ofrecen (en el mismo producto o en los procesos de elaboración de estos).

De acuerdo con un reciente estudio internacional realizado por Forbes Insights con KPMG LLP sobre un grupo de 500 ejecutivos de alto nivel, los resultados sugieren que las empresas ya se están dividiendo entre las que tienen un camino digital y las que no lo tienen. Un 62% de los ejecutivos cree que en 3 años por lo menos el 15% de los ingresos de sus empresas se producirán por canales digitales y un 58% de los ejecutivos cree que en tres años el negocio digital tendrá impacto positivo en el EBITDA de sus negocios. (Brandes, 2017)

Como jóvenes universitarios nos tocó ser partes de la era digital, desde temprana edad nos fuimos familiarizando con los celulares con el típico juego de la viborita, game boy, play station, MAC, entre otras cosas, y vimos cómo estas iban evolucionando. Ahora, iniciando una nueva etapa en nuestras vidas en la nos introducirnos en el mundo laboral es que debemos tomar en cuenta de cómo podemos utilizar la tecnología a nuestro favor y aplicarla para el mejoramiento continuo de la organización a la que perteneceremos.

Tener una visión estratégica y salir de nuestra zona de confort es importante para aplicar las herramientas tecnológicas de manera eficiente en el cargo que ocupamos, además de estar en constante búsqueda de estas herramientas,  por otro lado, para lograr la eficiencia antes mencionada se debe tener un carácter orientador, para que tanto el personal interno como externo y los clientes de la empresa puedan adaptarse a los productos, servicios o procesos tecnológicos.  Ser capas de rediseñar los procesos de trabajo que apoyan a las nuevas formas en que las personas interactúan y hacer que todo lo antes mencionado ocurra con el dinero, tiempo y calidad adecuados será también una competencia en el nuevo entorno.

¡El estar informado y actualizado ya no es una opción, es una obligación!