QUARTER DESIGN TEAM, reseña del Viaje

Inicios

Luego de que la idea se gestara, llegó el momento de pasar del lienzo a la acción. Transcurría el año 2012 y decidí tomar el riesgo más grande de mi historia: Ser emprendedor. Tenía la cabeza llena de dudas y confusión, pero a la vez, el corazón lleno de emoción porque al fin iba a desempeñar el trabajo que me apasiona de manera independiente.

Es así que empecé a diseñar una presentación muy básica de mi negocio. Con algo de incertidumbre empecé a enviar correos a las empresas de amigos y familiares cercanos, poco a poco mis conversaciones eran exclusivamente para presentar mi empresa en ese pequeño círculo. Mi primer trabajo como “entrepreneur” lo conseguí de un amigo de mi padre, quien solicitó el diseño de una tarjeta personal, recuerdo que tuve problemas para determinar cuánto debía cobrar, ya que a diferencia de un producto, no sabía cómo calcular el esfuerzo invertido, ni mucho menos cuánto cobrar por ello, pero aún así lancé un precio al azar y me metí de lleno al trabajo. El resultado fue el esperado: terminé gastando más de lo que cobré en términos de tiempo y esfuerzo. Aquella vez me dí cuenta que debía elaborar un modelo de negocio, o tal vez un plan, o algo que me saque de aquella situación incómoda. Era tiempo de volver a los libros y empezar a buscar ayuda.

La frase:

“Sí, quiero tener mi negocio, pero también quiero que sobreviva en el tiempo”.

La Incubadora.

Con todos los ánimos posibles empecé a rebatir libros en la biblioteca de la UPSA, buscando títulos que me salven, encontré varios interesantes pero debía al menos estudiarlos unos tres meses antes de poder aplicar algún concepto a mi realidad, internet parecía tener la respuesta, pero a medias y fuentes muy poco confiables, pensé que ser “emprendedor” era cuestión de “meterle como sea”, “contra viento y marea”, y tantas frases más que escuché, todo parecía quedarse ahí estático en el tiempo.

Un día recorría los pasillos de la universidad y un pequeño volante llamó mi atención, fue increíble, hallé la posible solución en el momento justo e indicado. Dicho volante pertenecía a la Incubadora de Empresas UPSA, era la oportunidad de poder desarrollar habilidades necesarias para disminuir la incertidumbre que me rodeaba, aquel día decidí postular mi proyecto en la Incubadora, nuevamente la emoción se apoderó de mí. A la semana que presenté la solicitud de postulación recibí la llamada de la Lic. Paola Sainz, quien me comunicó una fecha para presentar mi proyecto a un comité de aprobación compuesto por docentes de la misma universidad, el día de la presentación dí todo mi esfuerzo para “vender” el proyecto al comité y gracias a Dios, lo aprobaron y logré ingresar a la Incubadora.

Aportes de la Incubadora:

Al ingresar a las primeras sesiones de evaluación con los tutores, me dí cuenta la importancia significativa que tiene “El plan de Negocios”, la elección de un “Modelo de Negocios” que te permita reducir riesgos y desarrollar procesos efectivos en la entrega de los productos y servicios.

Aprendí que un “emprendedor” no es un “empresario”, el emprendedor lo hace por pasión, el empresario por utilidades.

Duramente aprendí que no solo con tu “know how” tenés el éxito en los negocios, el emprendedor debe estudiar e investigar bastante para poder desarrollar las habilidades necesarias para su negocio, por eso recalco que solo personas apasionadas logran la  constancia necesaria para poder triunfar.

El ser “emprendedor” no es un camino a seguir, es un estilo de vida. Te enseña: disciplina, organización, humildad, responsabilidad entre otras cosas que uno piensa que las tiene, pero no es así hasta que empiezas a relacionarte con toda clase de personas, clientes o proveedores.

Al finalizar el proceso de incubación, mi pequeña empresa ya contaba con: Registro en Fundempresa, NIT, Licencia de Funcionamiento y por si fuera poco, ví que era necesario afiliar mi empresa a CAINCO.

Durante la incubación logré desarrollar lo que yo creo son aspectos bastante importantes:

  • Sistema de costos para mis productos y servicios.
  • Un plan de negocios efectivo para el desarrollo de mis actividades.

La frase:

“Queda mucho por hacer, pero estoy dispuesto a lograrlo”.

 

Actualidad.

Han pasado cuatro años desde el periodo de incubación, no diré que ha sido fácil, he tenido aciertos y errores, pero aun así continuamos con mucho más entusiasmo que al inicio.

Actualmente Quarter Design Team cuenta con una oficina ubicada en la calle Manuel Ignacio Salvatierra #640. Una cartera de aproximadamente 5 clientes fijos y alrededor de 20 clientes eventuales, entre los clientes fijos destacan:

  • Muebles INTI
  • Roghur S.A.
  • Human Value, BPO Center.
  • Finilager S.A.
  • Sociedad Salesiana Muyurina.

Las ventas del último año ascienden a los Bs. 163.000,00, destacándose los siguientes servicios y productos:

  • Diseño de Logos.
  • Diseño de Papelería Corporativa.
  • Diseño de campañas de mailing.
  • Diseño de campañas de Social Media.
  • Impresión offset color.
  • Impresión digital.