El Consumo de literatura infantil en los escolares cruceños

El Consumo de literatura infantil en los escolares cruceños

Uno de los grandes problemas de nuestro sistema educativo y de algunos padres de familia es la forma en la que intentan crear el hábito de lectura en los niños y niñas, haciéndolo usualmente de manera forzada, el resultado es que los niños y niñas asocian a la lectura como tarea, con una connotación negativa y la entienden como un castigo u obligación impuesta. Estos niños crecen pensando que la lectura es algo que solo se hace obligado o es consecuencia de algo. A la larga simplemente el niño se transforma en un adulto que siente rechazo hacia la lectura y por lo tanto crece menos educado, culto e inteligente.

Pero ese no es el único problema, también está relacionado al desconocimiento de los gustos y preferencias de los mismos escolares en cuanto a títulos, pasando también por cuáles son los libros a los que tienen alcance. Igualmente a lo largo del año escolar en los currículos se da más importancia a la cantidad que a la calidad.

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Es por esto que la graduada de Comunicación Estratégica y Corporativa Bárbara Carola Antelo Méndez abarcó este problema de investigación para su tesis de grado preguntándose ¿qué es lo que leen los niños y qué quieren leer?

La lectura desde temprana edad es un factor clave en el buen desarrollo de todas las funciones cognitivas, ya que en sí es un ejercicio mental que a la vez de ejercitar, también enseña.

La literatura infantil tiene como objetivo didáctico principalmente:

-          Incentivar la creatividad por medio de la imaginación

-          Reconocimiento gráfico verbal, al relacionar grafemas con fonemas.

-          Amplía el léxico con la adopción de nuevas palabras

Entonces si trae tantos beneficios, ¿qué está fallando?

Como indicamos brevemente, el desconocimiento sobre el consumo y los gustos literarios en los escolares, es lo que transforma la lectura en una tarea tediosa en lugar de un momento de esparcimiento y recreación. Es por esto que los escolares utilizan herramientas donde tienen más decisión como los juegos de video, la televisión, el internet, entre otros para divertirse.

La idea es que los niños vean a la lectura como una recompensa, algo divertido. Siendo todo lo contrario lo que encontramos a menudo en muchos colegios y hogares.

También está la otra razón importante que un niño no cuenta con liberad económica para comprar y escoger el libro que les llame la atención  y la imposición de los gustos literarios de los adultos que los rodean.

En la tesis se aplicaron distintas encuestas a varios colegios para conocer desde quiénes leen más, qué es lo que leen más y que es lo que quisieran leer más. Y entre los resultados se vio que por ejemplo, las niñas tienden a leer más, que son muy pocos los niños que llegan a terminar un libro, que a muchos se les ordena leer pero no se los controla, que los géneros favoritos de lectura son la Leyenda, el cuento, la poesía, las aventuras y la novela. Pero que se encuentran con libros demasiados infantiles como cuentos de hadas o libros que no son apropiados como los de autoayuda.

También en sus recomendaciones está que el hábito de lectura está ligado a cuatro factores:

-          La obligación de lectura de libros por parte de profesores

-          Cultura familiar

-          Gustos y preferencias literarias de los niños

-          Nivel de accesibilidad que tienen hacia títulos que les llama la atención

 

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Entre las estadísticas más optimistas se encontró que menos de 39% ha logrado cambiar su manera de pensar o actuar luego de leer un libro y que 53 % de los niños afirma que un libro lo incentivó a seguir con la lectura. Y más importante aún, un 61% afirmó que haber leído un libro logró despertarle la imaginación.

Si bien muchos niños por su propia cuenta encuentran el gusto y el hábito solos, al haber encontrado ese primer libro que cautiva y deja con sensación a más. Muchos otros se topan con libros pesados y nada aptos para su edad que hacen que creen una aversión muy difícil de quitar hacia los libros. Pasa por los padres, profesores y los mismos estudiantes el inculcar un buen hábito de lectura mediante el ejemplo, la libertad de escoger, leer libros en clase, ofrecer libros adecuados, incentivar el uso de las bibliotecas y ampliar la gama de oferta para los niños.

 

FUENTE:

Trabajo de grado para optar por la licenciatura en Comunicación Estratégica y Corporativa

Consumo de Literatura Infantil en los Escolares Cruceños”

Bárbara Carola Antelo Méndez

UPSA – 2011

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